Diez años después de la intervención estadounidense en Afganistán para derrocar al régimen talibán que dio refugio a Al Qaeda tras los atentados del 11 de septiembre, Washington comienza a retirar sus tropas. Sin embargo, la población afgana se asoma al abismo de una nueva guerra civil en un contexto marcado por la corrupción derivada de la economía de conflicto y la creciente inestabilidad.
El pasado 22 de junio, el presidente estadounidense Barack Obama anunciaba la retirada de Afganistán de un primer grupo de 10.000 soldados para finales de este año y de un total de 33.000 para verano de 2012. Rechazando las peticiones del Pentágono, que reclamaba al morador de la Casa Blanca una retirada más escalonada, Obama inicia así la salida de una guerra que cuesta al contribuyente americano 10.000 millones de dólares al mes.
La esperada comparecencia del presidente norteamericano encaja con el acuerdo alcanzado por los miembros de la OTAN en la pasada cumbre de Lisboa para traspasar gradualmente el control a las fuerzas de seguridad afganas. Se espera completar la retirada de los efectivos de la Fuerzas Internacionales de Asistencia para la Seguridad (ISAF por sus siglas en inglés) para diciembre de 2014. A partir de entonces la cooperación será económica. Read the rest of this entry »








